El programa «Estufas que Transforman: Colombia Cero Humo» no es una política nueva. Es el resultado de más de dos décadas de legislación ambiental y energética que hoy encuentra, por fin, un impulso real en los territorios más olvidados del país.
En julio de 2025, el Ministerio de Minas y Energía, a través del Fondo de Energías No Convencionales y Gestión Eficiente de la Energía (FENOGE), lanzó oficialmente la iniciativa nacional «Estufas que Transforman: Colombia Cero Humo». El programa busca sustituir estufas tradicionales que utilizan combustibles altamente contaminantes —como leña, madera y carbón— por tecnologías limpias y ecoeficientes, en más de 10.000 hogares vulnerables del país.
Boyacá fue el primer departamento en recibir esta apuesta. Entre el 64% y el 78% de los hogares rurales de ese departamento aún cocinan con leña, carbón o madera, una de las tasas más altas del país. Después llegó el Eje Cafetero: Caldas se sumó con una inversión de cerca de $3.856 millones, beneficiando a más de 1.000 familias rurales a través de 10 alcaldías aliadas. Y la lista sigue creciendo.
Pero para entender por qué esto importa tanto, hay que mirar atrás.
Una deuda histórica que empezó a saldarse en el año 2014.
La semilla de esta política se plantó durante el gobierno de Juan Manuel Santos. En 2014, Colombia aprobó la Ley 1715, por medio de la cual se declaró la promoción de las energías renovables no convencionales y el uso eficiente de la energía como un asunto de utilidad pública, interés social y conveniencia nacional. Función Pública Era una apuesta audaz: Colombia se anticipaba al Acuerdo de París, que aún no había sido firmado.
Esa ley creó el marco legal, pero faltaba la herramienta operativa. Llegó en 2017 con la creación del FENOGE, el fondo que hoy ejecuta el programa de estufas, y que nació precisamente para convertir los principios de la 1715 en proyectos concretos en los territorios.
Luego vinieron más capas. En 2021, el gobierno Duque sancionó la Ley 2169 de Acción Climática, que elevó a nivel normativo la meta de distribuir un millón de estufas eficientes en hogares rurales como medida de mitigación ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Minambiente Un compromiso ambicioso que aún está lejos de cumplirse, pero que marcó una dirección clara.
Con el gobierno Petro y su agenda de Transición Energética Justa, ese marco se tradujo en acción directa: el programa «Estufas que Transforman» es hoy su expresión más concreta en las cocinas campesinas de Colombia.
Más que una estufa: una solución integral
Lo que hace especial a este programa no es solo reemplazar un fogón. Las estufas incorporan un termogenerador que produce energía suficiente para alimentar hasta cinco bombillos durante cuatro horas al día y recargar dispositivos móviles, ampliando su impacto más allá de la cocina y aportando soluciones energéticas básicas en zonas rurales.
Los números respaldan el cambio. Con una estufa eficiente instalada, se reducen anualmente emisiones de gases equivalentes a evitar la tala de alrededor de 15 árboles de un bosque, y los costos evitados en salud se estiman en cerca de 600.000 millones de pesos a nivel nacional.
Según el Ministerio de Minas y Energía, aproximadamente 6 millones de colombianos aún cocinan con leña, especialmente en zonas rurales donde no hay acceso a energéticos como el gas natural. Son comunidades donde la brecha energética no es una estadística: es humo en los pulmones, enfermedades respiratorias en niños y horas perdidas recolectando leña, principalmente por mujeres.
Por eso el programa tiene también un componente de justicia de género explícito. La iniciativa tiene un enfoque profundamente social y de equidad de género, pues busca dignificar la vida de las mujeres campesinas y rurales, quienes son en su mayoría las encargadas de preparar los alimentos.
Aquí es donde entra Innsolutions
El éxito de una política pública de este calibre no depende solo del gobierno. Depende de quién la ejecuta en el campo.
Innsolutions lleva años trabajando exactamente en ese punto de intersección: tecnología ecoeficiente, comunidades rurales y territorios donde el Estado llega tarde o llega poco. Con experiencia en la instalación y acompañamiento de estufas de leña ecoeficientes, Innsolutions entiende que una estufa bien instalada sin seguimiento no transforma nada.
El programa contempla estrategias de seguimiento y mantenimiento de las estufas instaladas, garantizando su correcto funcionamiento y el aprovechamiento continuo por parte de las comunidades, y fortalece la articulación con alcaldías y entidades territoriales que participan mediante el aporte de recursos, la caracterización y priorización de beneficiarios y el apoyo logístico necesario. Ese es exactamente el modelo en el que Innsolutions opera: no entrega de producto, sino transformación real de la cocina campesina.
En un país donde el ahorro económico anual proyectado por la sustitución de estufas contaminantes equivale a $486 millones y el ahorro energético anual supera los 9 millones de kWh Fenoge, el campo colombiano está listo para un cambio que ya tiene nombre, marco legal y recursos. Solo falta que llegue a cada vereda.

